La Fábrica. TFM

Recuperación de la Real Fábrica de Salitres de Villafáfila como espacio de producción e investigación de la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila, punto de encuentro y habitar cooperativo
ENG: The Factory. Recovery of the Real Fábrica de Salitres de Villafáfila as a space for production and research in the Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila, a meeting point and cooperative habitat
VAL: La Fàbrica. Recuperació de la Real Fábrica de Salitres de Villafáfila com espai de producció i investigació de la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila, punt de trobada i hàbitat cooperatiu

El presente proyecto es el Trabajo Final de Máster del Máster en Arquitectura por la Universitat Politècnica de Valéncia

El patrimonio industrial ha despertado poco interés de conservación, hecho que se ve agravado si se encuentra en el medio rural, una España Vacía que adolece de despoblación. Este es el caso de la Real Fábrica de Salitres de Villafáfila (Zamora), posteriormente Fábrica de Harinas y desde el 2008, un fantasma envuelto por un esqueleto de hormigón y ladrillo que emerge al final de la calle más concurrida del pueblo: la Calle Fábrica, eje comercial y social que une las Lagunas Salinas con las bodegas, atravesando de este a oeste el núcleo urbano.
Este edificio, mandado construir por Carlos III para explotar la sal de las salinas acabó convertido en fábrica de harinas hasta su cierre definitivo. Fruto del desinterés por este patrimonio, se derriba casi en su totalidad en 2007 para la construcción de unos adosados que nunca llegaron a terminarse.

El proyecto supone la regeneración y devolución del lugar al propio pueblo, abriendo la Calle Fábrica, derribando algunas de las construcciones anexas y rehabilitando lo que queda de la Fábrica como espacio de producción e investigación de la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila, así como punto de encuentro para todos los pueblos que forman la Reserva y finalmente, solucionando uno de los problemas que existen para el reasentamiento de la población: el acceso a la vivienda.

La propuesta se basa en recuperar patrimonio, memoria y paisaje desde un punto de vista etnográfico. Por un lado, rescatando toda la antigua maquinaria de la fábrica que se encuentra en el interior y poniéndola en valor, ya que es un patrimonio etnográfico que se perderá debido a las lamentables condiciones actuales del lugar. Por otro lado, estudiando los valores inmateriales del lugar: la antigua leñera o las técnicas constructivas.

            Además, el proyecto pretende reconectar espacios y personas, reactivando la Calle Fábrica, uno de los ejes con mayor tránsito del pueblo, situando en este lugar un nuevo punto de encuentro, que conecte la plaza donde se encuentran los principales servicios públicos con la fábrica. Se introduce así una pieza dinamizadora en el pueblo, por un lado, que solucione el problema de acceso a la vivienda (adaptando las construcciones que dejaron sin terminar) y, por otro lado, rehabilitando el volumen de la Fábrica (tanto el conservado como el nuevo) y devolviéndoselo al pueblo. Detrás de esta pieza, hacia el oeste se crea un nuevo espacio público que sirve de transición entre lo urbano y el parcelario agrícola en lo que antiguamente era la leñera, ya que esta parcela actualmente es un espacio degradado.

Uno de los puntos clave del proyecto es la regeneración urbana que se realiza en este nodo, ya que las construcciones existentes actualmente junto a la carretera, suponen una frontera muy fuerte entre el núcleo urbano y el paisaje.

La propuesta urbana, une una de las piezas sociales más importantes del pueblo, la plaza, con el paisaje, convirtiendo este lugar en un foco de atracción para la población local con dos volúmenes principales, la fábrica y las viviendas, y con distintas actuaciones urbanas, como son el tratamiento sobre la carretera existente y la creación de tres espacios de encuentro: la trasera de la fábrica, el claustro de las viviendas y la leñera.

Por un lado, la eliminación de las aceras que dificultan la accesibilidad en la carretera, proyectando esta carretera por todo el núcleo urbano en plataforma única, cuyo espacio reservado para la circulación de vehículos tiene una sección constante de 7m, mientras que el resto del espacio está reservado para las personas, arbolado y alumbrado. Por otro lado, al derribar algunas de las estructuras existentes adosadas a la fábrica, se continúa la Calle Fábrica como paseo peatonal, finalizando el recorrido en un gran espacio de encuentro: la leñera, un mirador desde donde se contempla todo el paisaje tradicional salpicado por distintos palomares.

            Este espacio de la leñera se propone como un espacio de transición entre lo urbano y lo rural. Pretende dignificar el borde urbano que se encuentra en contacto directo con el paisaje, mejorando la fachada urbana del municipio. Este lugar quedará integrado en la red de espacios verdes del núcleo urbano de Villafáfila, siendo un elemento de relación del paisaje con el tejido urbano y con el bien patrimonial del proyecto, la Fábrica. La vegetación será un elemento estructurante del espacio, percibiéndose gran presencia de arbolado y tapiz vegetal en todo el espacio. Este lugar permitirá la flexibilidad de usos, introduciendo elementos que cubran la necesidad de sombra, así como distintos itinerarios interiores, potenciando su dinamismo.

            Respecto a los espacios que quedan en el interior de la parcela se distinguen dos actuaciones urbanas: la parte trasera de la fábrica, situado al norte que actuará como espacio vinculado a la misma en cuyo extremo oeste se propone una retención intencionada del paso mediante una franja verde y para resolver la medianera, se propone una primera estructura a modo de jardín vertical a la que le siguen unas plataformas ejecutadas con todo el material proveniente de los derribos que regularice el espacio. Por último, tenemos el claustro que queda en el interior de las viviendas, en el que se trata con especial cuidado los pavimentos, intercalando piezas de barro cocido con espacios donde crece la vegetación de manera natural y recuperando la fuente que existía en este lugar.

Para llevar a cabo la intervención arquitectónica, lo primero que se ha realizado ha sido un estudio de las preexistencias, analizando el estado de conservación de todas las partes: desde la fábrica histórica hasta las estructuras existentes de las viviendas y su vinculación con el resto de edificios anexos.

El edificio histórico de la fábrica se divide en dos plantas, planta baja y planta primera, con una altura total de 8.74m y comunicadas por una escalera de caracol en su esquina suroeste. La estructura del edificio es de muros de carga de ladrillo dirección este – oeste. La planta baja se organiza estructuralmente también en un muro de carga central que dispone de unos vanos y arcos de descarga, todos ellos ejecutados en ladrillo. El forjado de la planta baja, hoy derrumbado, era de vigas de madera y revoltón cerámico. El hastial es de ladrillo con revoco de cemento como se puede ver en el fotoplano y la cubierta a dos aguas, construida mediante unas cerchas de madera de pino y correas del mismo material, cubierta con teja curva típica de la zona.

            La idea generadora de todo el proyecto de arquitectura es la recuperación etnográfica, por lo que el concepto de maquinaria es el que se llevará a todo el complejo. Van a ser los espacios sirvientes los que se van a encajar en estas cajas de termoarcilla que van a incorporar además la estructura, tanto en la fábrica como en las viviendas.

El programa del proyecto es el resultado de todo el análisis social realizado sobre el lugar. Por un lado, el edificio de la Fábrica, en el que se encuentra la parte histórica que se conservará y musealizará, sirviendo como espacio entográfico, mientras que el resto del edificio se trata de un espacio orientado tanto a la producción, investigación y difusión de la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila como a espacio destinado a facilitar la conexión entre todos los pueblos de la RN.

Debido a su importancia histórica y social que ha tenido este lugar para Villafáfila, la intervención se basa en la consolidación de lo construido y la recuperación del espacio interior para un nuevo uso, derribando las viviendas añadidas a este volumen original y abriendo este espacio al nuevo edificio.

La ampliación de la fábrica pretende integrar el edificio his­tórico y hacer que todo el conjunto forme una unidad de espacios, recuperando el volumen rectangular original. La técnica constructiva tradicional de la zona es la construc­ción con tierra secada al sol, ejecutado en sus dos formas constructivas: tapial y adobe. Para los edificios importantes se utiliza la piedra, sin embargo, en esta zona no es posible acceder a ella fácilmente, por lo que se emplea el ladri­llo cocido para la construcción de la Real Fábrica de Salitres. Para la ampliación de la fábrica se utiliza este mismo ma­terial. Será la variedad cromática que se consigue con las diferentes formas de cocción de este material la que dará unidad a toda la intervención. La estructura de la ampliación de la fábrica se proyecta mediante la misma técnica constructiva, dos muros de carga laterales de bloque de termoarcilla.

 Cuando observamos la planta encontramos dos franjas. Por un lado, la de espacios servidos, donde se encontrarán los espacios de trabajo colaborativo e individual, cuya climatización será individual, lo que permite ser utilizados con independencia del resto del edificio. La franja de espacios sirvientes son las que se encajan en estos cubos de maquinaria, incluyendo escaleras, ascensor, aseos y almacén. Estos espacios también servirán al espacio de encuentro exterior.

En la planta alta serán las cerchas de madera de cubierta las que den uniformidad a ambas partes, la histórico y la ampliación. La conexión entre ambos se realiza por una pasarela, dividiendo los espacios de exposición o actividades en dos. Se incorpora en el lado este un espacio exterior vinculado a la planta alta con acceso por la fachada este.

Por otro lado, se encuentran los adosados inacabados, que recobran su uso como vivienda. Todas ellas tienen ya la estructura horizontal y vertical completada, siendo esta de pórticos de hormigón armado constituidos por pilares rectangulares, vigas planas y forjado unidireccional. Los cerramientos y las particiones interiores se encuentran sin terminar.

La estrategia seguida en las viviendas es el reciclaje de esta estructura, eliminando las escaleras interiores y sacando estas al exterior, formando por tanto unidades de vivienda de una planta. Al igual que en la fábrica, los espacios sirvientes de termoarcilla se van a encajar en esta estructura, en torno a los cuales se desarrollan el resto de los espacios de la vivienda, permitiendo la ventilación cruzada por unidad de vivienda tal y como se observa en esta axonometría. El proyecto resuelve la falta de acceso a la vivienda en el municipio mediante la creación de 18 unidades de vivienda. Tras estudiar las distintas unidades de convivencia que se pueden vincular al proyecto y puesto que estas pueden demandar alojamiento de forma temporal o de forma permanente, se han creado varios tamaños de vivienda, que oscilan entre los 60 y los 90 m2, tamaño idóneo para la población en la que se encuentra.  

            En la planta baja de las viviendas, se reutilizan las dos franjas existentes, una a este y una a oeste conectadas por un módulo interior común. Para las viviendas más amplias y las adaptadas se utiliza un módulo y medio de esta estructura preexistente mientras que para el resto se utiliza un módulo, oscilando el eje de los pilares en torno a los 5m. El núcleo de servicios se sitúa en el centro y alrededor de él los espacios servidos, creando siempre hacia el interior del claustro los espacios de día y hacia el exterior los espacios de noche y las terrazas privadas.